Usar carbón vegetal para parrilla es fácil y cómodo, aunque hay errores de principiante que no puedes seguir cometiendo… ¡Conócelos en este post!
Olvídate del alcohol
Te acordarás del patoso y adorable a la vez Homer Simpson activando una barbacoa con muchísimo alcohol, en el capítulo en el que su perfecta e inquieta hija se hace vegetariana. Pues bien, como podéis intuir, no es lo más recomendable usar el fuego con alcohol, y no solamente por seguridad o protección, sino porque es un acelerante que hará que las brasas estén activas menos tiempo.
Pon las carnes en el momento apropiado, ni antes ni después
La carne debe hacerse solo con calor, no con fuego. Es por tanto fundamental no cometer el craso error de poner carbón nuevo con la carne ya en la parrilla. No es óptimo ni para la cocción de la carne, podría carbonizarse la piel, ni para la buena salud de los comensales tampoco.
El momento más acertado para añadir la carne es cuando el carbón general de Carbones Reinares esté blanco por su parte de arriba, y rojo por debajo. Lo importante es que el carbón no transmita sabor a la comida, sino todo lo contrario, que la grasa de los alimentos, al caer sobre las brasas, produzca ese ahumado de las barbacoas que tanto nos gusta.
Darle la vuelta a la carne con un tenedor
Mover la carne con el tenedor de la parrilla para cocinarla es un error que no debes dejar pasar nunca más. Obviamente no querrás que se pierda el jugo de los alimentos, así que si los pinchas es justo lo que podrá suceder. Usa mejor unas buenas pinzas metálicas.
Servir la carne en bandejas metálicas
Servir las chuletas en bandejas de metal, puede provocar que la carne se enfríe mucho más rápido, ya que el acero o el hierro diluye el calor. Lo más óptimo es servir la carne en braseros o en tablas de madera, así conservarás la temperatura de la comida mucho más tiempo.